Las denuncias contra las fábricas de Microsoft en China fueron publicadas recientemente. Éstas constan de múltiples reclamos a la planta de producción de muchos elementos de la marca, entre éstos llamados de atención figura la explotación a menores de edad y el abuso de éstos con jornadas laborales de hasta 15 horas.
La fábrica que produce diversos tipos de dispositivos para los productos de Microsoft y de otras compañías multinacionales – como Apple, Samsung, Logitech y Asus entre otras – fue denunciada mediante un informe realizado por un grupo de controles de la ciudad del Sur de China de Dongguan.
En el informe constaban tratos infrahumanos a los empleados de la fábrica – como no permitirles ir al baño -, además de ser éstos en su gran mayoría menores de edad.
El informe, realizado por una organización sin fines de lucro que estudia el trato de las empresas estadounidenses a empleados locales, fue realizado en base a las plantas de la empresa KYE Systems, con sede central en la ciudad de Taiwán. Este documento también se envió al Comité Nacional del Trabajo del gobierno chino para que tomen cartas en el asunto que involucra a menores de entre 16 y 18 años.
En estas plantas de fabricación de productos para empresas de capitales norteamericanos se ensamblan cámaras digitales, mouses, controladores para la Xbox, entre otros. KYE Systems empleaba 385 jóvenes de entre dieciseis y dieciocho años de los cuales el 95 por ciento no se encontraba en condiciones regulares de empleo.
Desde la empresa Microsoft aseguran tener total desconocimiento de estas infracciones y prometer enviar auditores a la empresa antes del mes de Mayo para que se encarguen de investigar y regularizar la situación en la que se fabrican sus productos.
En el documento entregado a las autoridades chinas, y que ya circula por oficinas internacionales, se revela que las plantas de fabricación empleaban a cientos de jóvenes menores de edad, a quines tenían trabajando hasta quince horas diarias a razón de un sueldo de un euro la hora – claro que con el descuento de once centavos de euro por hora por las comidas suministradas por la empresa -.
Además KYE no permitía a sus empleados escuchar música, ir al baño o hablar entre ellos en horario de trabajo. Los trabajadores poseían restricciones de circulación en la fábricas, por lo que podían salir de las instalaciones solo en horarios determinados por los jefes y nunca en horario de trabajo.
Las denuncias contra las fábricas de Microsoft presentan una realidad alarmante para todas las empresas que tercerizan la fabricación de sus productos, ya que esto las implica e involucra en la explotación de trabajadores y en prácticas ilegales y sumamente repudiadas por los derechos humanos.




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